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¿Me beneficia viajar a la playa?

Aunque parezca innecesario mayores motivos para viajar a la playa, si que los hay, aparte de relajarte y disfrutar hay razones científicas que te explicamos.

Al pensar en vacaciones comúnmente se viene a la cabeza, playa, mar y arna, es la referencia clásica del verano y por ende de las vacaciones. Pero por si fuera poco, hay razones científicas y beneficios que nos generan sus elementos a nuestra salud y bienestar.

Si aún lo dudas en viajar a playas como Playa del Carmen, con estos datos, no te quedarán ninguna.

El sonido y el color del mar

El ritmo de las olas y los suaves sonidos que producen al romper contra la arena también influyen en nuestros ritmos internos y nos proporcionan una sensación de paz y un efecto calmante. No es de extrañar que sea una de las pistas más usadas en los recopilatorios de sonidos naturales para ayudarnos a relajarnos.

El potasio y la sal del agua

El agua del mar contiene sal y potasio, dos elementos que según una investigación de la Escuela de Medicina de Nippon (Japón) ayudan a mejorar y aceleran el proceso de curación de las pieles dañadas por problemas como la dermatitis.

Una portavoz de la Asociación Británica de Dermatólogos explicó al diario Telegraph que “el agua de mar tiene propiedades antisépticas y puede reducir una infección asociada con el eczema. También puede ayudar a curar la piel”.

La arena

Además de ser un exfoliante natural que ayuda a eliminar las células muertas de la piel, es una de las mejores superficies para caminar y practicar ejercicio. Andar descalzos por la arena estimula las terminaciones nerviosas y fortalece los músculos de nuestros pies.

La brisa

Distintas investigaciones apuntan a que disfrutar del aire fresco de los mares y los océanos nos ayuda a respirar mejor y a relajar la mente.

El presidente de la Sociedad Torácica Americana, Thomas W. Ferkol, explicó en una entrevista al diario The Wall Street Journal que existen evidencias científicas para creer que el aire salado de las zonas costeras ayuda a mejorar nuestra respiración. De hecho, un estudio publicado en The New England Journal od Medicine, en el que se analizaba la capacidad pulmonar de personas con enfermedades respiratorias, ha concluido que aquellos que respiran brisa marina tienen mejor la mucosa, la capacidad y la función de los pulmones y tosen menos.

El sol

A pesar de que es necesario e importante protegerse frente a los riesgos que puede suponer la exposición solar, tomar el sol con moderación puede reportarnos varios beneficios.

La exposición al sol aporta a nuestro cuerpo vitamina D, que es esencial para la absorción de calcio y tener unos huesos fuertes. Según la Clínica Mayo, tan sólo 10 minutos de exposición al día nos puede proporcionar nuestra dosis diaria.

Además, tomar el sol produce un aumento de endorfinas, hormonas que ayudan atenuar el dolor y producen sensación de bienestar la posible prevención de enfermedades autoinmunes.

Vía La Vanguardia

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