Un elemento característico de México y Quintana Roo, es el legado de nuestros antepasados con asentamientos que actualmente podemos visitar para aprender más sobre ellos.

Las zonas arqueológicas suponen un mundo diferente al que tenemos la oportunidad de conocer luego de miles de años, pensar que ese mismo lugar estuvo habitado por las primeras personas en habitar estas tierras, y que a pesar de los siglos se mantienen en pie.

Dejan un legado cultural importante que es nuestro deber preservar y darle  a conocer a las futuras generaciones. Uno de los yacimientos más importantes, se encuentra en Chetumal, la zona arqueológica Kohunlich.

Un poco de historia sobre Kohunlich

Se desconoce el nombre original del asentamiento. El nombre de Kohunlich proviene del inglés cohoon ridge (lomerío de corozos), que se refiere a la existencia de palmas de corozo, especie característica del área del Petén.

En 1912, el sitio fue visitado por primera vez por el arqueólogo norteamericano Raymond Merwin, cuando el lugar era conocido con el nombre de Clarksville, en alusión al campamento maderero que se encontraba tres kilómetros al norte del área monumental de Kohunlich.

Importancia Cultural

El asentamiento se localiza en un área donde conviven un paisaje plano con drenaje subterráneo y un lomerío con cerros, pequeñas cañadas y aguadas. Se conforma por unidades habitacionales y complejos arquitectónicos cívicos y ceremoniales, rodeados de tierras fértiles para el cultivo, ubicadas en una extensión de 14 km2.

La primera ocupación de Kohunlich se ubica en el Preclásico tardío (300 a.C. -250 d.C.), etapa en el fueron construidas plataformas de baja altura alrededor de la Plaza Ya’axná, edificaciones que en el Clásico Temprano fueron cubiertas por edificios monumentales.

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Durante este periodo, se erigió el Templo de los Mascarones, decorado con ocho figuras moldeadas en estuco con policromía, en colores rojo y negro, sobre armazones de mampostería, de los que sólo se conservan cinco.

Su iconografía representa personajes reales, ataviados con atributos relacionados con el sol. Durante el Clásico tardío (600-900 d.C.), Kohunlich alcanzó su máximo poblacional, periodo en el que se construyeron la mayor parte de las estructuras que hoy pueden apreciarse, como la Plaza de las Estelas y el Conjunto de las Vías (complejos cívico- ceremoniales), el Conjunto Noroeste, las estructuras tardías del Conjunto Pixa’an y el Conjunto de Los 27 Escalones (ambos, complejos residenciales de elite).

El crecimiento del asentamiento continuó hasta el Postclásico temprano (1000-1200 d.C.), época en la que los mayas depositaron ofrendas de incensarios en los templos y acondicionaron cuartos y plataformas alrededor de los edificios principales o en los conjuntos habitacionales.

¿Cómo visitar la zona?

Para llegar a la zona arqueológica de Kohunlich se toma la Carretera Federal 186 (Chetumal-Escárcega), se continúa hasta el poblado Francisco Villa, y posteriormente se toma la desviación que después de 9 kilómetros, conduce a la zona arqueológica.

Su horario es de lunes a domingo de 08:00 a 17:00 horas, con un precio de entrada de 75 pesos.

 

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